No se trata de eso
No se trata de amor.
No, no se trata de amor.
No se trata de eso.
No se trata de que mis braguitas estén húmedas
esta noche.
Tampoco se trata de eso.
Pero no se trata de amor,
ni de que en noches solitarias como ésta
necesite contactos femeninos
para no masturbarme a solas.
No, no se trata de eso,
no se trata de eso.

Ni se trata de darse placer porque sí,
masturbarse, y masturbarse, y masturbarse porque sí.
Tampoco se trata de eso.
Ni se trata de seguir moviendo el dedo
moviendo el dedo dentro y suspirando.
Tampoco se trata de eso.
Gimiendo, el deseo no desaparece.
Ni se va ni aparece el amor.
Ni se va ni aparece el amor.
Pero no se trata de eso.
Quizás el dedo se siga moviendo,
y quizás es lo que yo quiera que ocurra.
O quizás,
acaso, quizás,
sueñe con esa ninfa que venga a mí,
que sea el deseo, el amor, el dedo, el beso,
que venga a mí.
Pero tampoco se trata de eso.

Es sólo que bajo el agua,
humedecida y caliente como el agua que caía del grifo,
el otro día soñé a esa ninfa que venía, y estaba ahí,
y me daba el beso,
y entonces de pronto todo estaba en ella ahí,
y el amor era eso.


angel dijo
No se trata de eso, pero el amor propio, el amor por la poesía, por la esperanza que es anhelo, cuerpo y sueño, están aquí, bajo las línaes líquidas del grifo, de tu talento creativo. Muy bueno, me ha gustado mucho leerte, que también de eso se trata.
Saludos...
11 Enero 2007 | 07:56 PM